viernes, 17 de abril de 2009

CALENDARIO AGROFESTIVO







El Calendario agrofestivo




Doris Guilcamaigua (doriselena77@yahoo.es)



Edwin Chancusig (edwinmchan@yahoo.com)






Resumen
El presente capítulo relata la experiencia de la reconstrucción del calendario agrofestivo en la comunidad Sablog San José. El objetivo es mostrar cómo la aplicación de esta herramienta metodológica, permitió la visibilización de un todo y le proveyó de unidad a las distintas acciones que se venía realizando aparentemente por partes. Un proceso de reconocimiento, valoración y recuperación, basado en las conversaciones con los comuneros y el acompañamiento constante en las chacras, se dio en esta comunidad.



Diferentes estudios existen que demuestran los conocimientos astronómicos de las culturas originarias que han permitido elaborar calendarios que han guiado la vida de sus pobladores. El conocimiento de la astronomía en culturas precoloniales se observa aún en sitios arqueológicos. En la actualidad no se han realizado estudios acerca de la vigencia de esos conocimientos; sin embargo, cabe reconocer las diferentes nociones que han pervivido a través del tiempo y que integran los calendarios en las comunidades campesinas, entre las que destaca la habilidad de observar y percibir las señales de la naturaleza para planificar la producción agrícola conforme a sus propios ritmos y ciclos; y en torno a lo cual se entrelazan las multiactividades que realizan las comuneros.





En el calendario agrofestivo se evidencian estas multiactividades en una vivencia cíclica que muestra la cosmovisión con que el campesino cría sus cultivos, tomando en cuenta las señas, rituales y festividades de cada momento. Se llama calendario agrofestivo porque las comunidades andinas viven criando la chacra, a su vez la chacra les cría y la crianza es una fiesta, que en cada momento se comparte con toda la complejidad de la Pachamama.

1. RECUPERANDO LAS GANAS DE VIVIR LO COMPLETO



En Sablog San José se había hecho evidente un proceso de restitución y generación de conocimientos, con la visibilización de las relaciones tradicionales de producción y la puesta en práctica de tecnologías tradicionales o ancestrales; este importante transcurso fue tomando cuerpo, se reconoció así en una fase continua, que los diferentes componentes no podían mirarse por separado; el calendario en este sentido, llegó y le dio unidad a todo lo que se estaba forjando por partes, fue el valor agregado.



El calendario se constituyó además en un instrumento que avivó los espacios de transmisión intergeneracional de conocimientos; recuperó en la gente las ganas de vivir lo completo, de aplicarlo, de actuarlo. Su realización didáctica se efectuó en la modalidad de talleres participativos, trabajos grupales, exposiciones, recorridos, reflexiones.



2. EL CALENDARIO AGROFESTIVO: CAMINANDO AL RITMO DE LA VIDA CHACARERA



El calendario agrofestivo se constituye en una herramienta metodológica en donde se insertan los elementos de un diálogo de saberes, su valor reside en el aporte a la perspectiva de producción agroecológica que responde a los ciclos naturales y sociales; al ordenar en el tiempo y el espacio: las relaciones tradicionales de producción, las ferias y las fiestas, los territorios, los alimentos, entrelazados y marcados por el caminar cíclico del sol y la luna, en un lapso conocido como año. Cada año vincula e integra una diversidad de acontecimientos climáticos, agrícolas, ganaderos, astronómicos, festivos, rituales y organizativos que se manifiestan en una secuencia de sucesos eslabonados en un orden lógico.

2.1 Las señas en la predicción climática y el ordenamiento de actividades



El clima es el factor que determina las actividades a priorizar durante los ciclos agrícolas, y resulta variable en los territorios de las comunidades andinas, lo que ha determinado que éstas hayan desarrollado desde antaño un amplio conocimiento del clima por ser fundamental para su seguridad y soberanía alimentaria y seguridad de vida. La observación constante del clima permite un aprendizaje de las manifestaciones, comportamientos y signos de la naturaleza (las plantas, los animales) y el cosmos (las nubes, las estrellas, la luna, el sol, los vientos, las heladas), a los que los comuneros llaman “señas”, entendidas como indicadores naturales y que son fundamentales para planificar los movimientos poblacionales en el territorio y dirigida a garantizar la producción de los diferentes cultivos, principalmente el maíz.



2.2 Tiempos




El tiempo es una vivencia constituida por un conjunto de sucesos de duración variada que se manifiesta en un lugar, y que se recrean cada año. La duración la marca la situación vivenciada, y está liderado por la atención a un cultivo o la cosecha de éste, un astro o un evento climático; se compone de una diversidad de escenas, vivida por los humanos, naturaleza y deidades.




2.3 El maíz como cultivo orientador en el calendario agrofestivo

Los comuneros de Sablog San José reconocen en el maíz el sustento de su dieta alimentaria, es herencia y es cultura; los conocimientos sobre la tecnología para su cultivo, el clima, los rituales, las señas y secretos necesarios para su crianza, las fiestas, celebraciones y vivencias, son vitales para la regeneración de la vida en esta comunidad. El maíz se siembra en los pisos ecológicos bajo y medio; en esta comunidad productora de maíz su producción no se vende y se destina para suplir las necesidades fundamentales de la familia y para mantener las relaciones de reciprocidad con toda la comuna. El maíz es también base de la alimentación ritual y festiva, sirve para celebrar en momentos de alegría y tristeza, para elaborar la chicha de las fiestas o para brindar maíz tostado o mote a los visitantes. Es el alimento sagrado de las familias, por sus bondades nutritivas y medicinales; sus tallos y hojas secas son alimento para los animales; es el cultivo orientador para la crianza del fréjol, papas, zapallo, quinua (en asociación de cultivos); los abuelos siempre vivieron con el maíz, por ello es también costumbre y tradición.



2.4 La crianza ritual del maíz



La crianza del maíz y de todos los cultivos se realiza en la chacra, en la que participan los miembros de la familia, las familias y la comunidad; la crianza del maíz demanda la concurrencia de todos los miembros incluso de la propia naturaleza; inicia con la preparación del terreno con yunta en makimañachi (prestamanos), en donde las labores (virado, cruzado, abonado y surcado) se sintonizan con la visualización de las señas que indican la llegada de las lluvias y con ello las próximas siembras, esto en el mes de Septiembre.



En los meses de octubre y noviembre tienen lugar las siembras, como un acto ritual que consiste en entregar o encomendar las semillas a la madre tierra, a las deidades y a lo sagrado, para que ellos ayuden en su crianza y las cuiden. Ignacio Morales comenta:



“Se hace un pago a la madre tierra con la majadita, luego al filo de la ragua (surco) se hace una cruz, pidiendo a Dios, sacando el sombrero y arrodillando, se pide para todos los hijos y familiares, para los vecinos, para todos se pide bendición, besamos la tierrita y sembramos. Al momento del almuerzo se come papas con cuy, un pedacito se comparte y los huesitos se pone en la madre tierra”.



Criar el maíz es criar un ser vivo que al igual que un ser humano pasa por diferentes etapas en las que necesita atención; María Cecilia Buñay nos comenta:



“En el mes de diciembre se realiza el rascadillo[1], para que se abrigue la planta y se vigorice porque aún es niña; en febrero comienzan a brotar las flores de maíz, para marzo la planta estará en señorita y al finalizar este mes empieza a guaguar (formar las mazorcas), requiriendo para ello del segundo aporque para que no se vire. En abril el maíz esta en suca (con pelos)”
La presencia de los primeros granos de maíz se hace evidente en mayo, cuando aparecen las mazorcas como “dientes de perro”. Junio y Julio son los meses del “tiempo de choclos”, anunciado por el pájaro Guirag churu:



“Cuando ya están los choclos para cosechar, el guirag churu los prueba primero y viene silbando, no se mezquina, se dice coma breve yo para mañana necesito el terreno, ellos se ponen recelosos y van comiendo poco “María Cecilia Buñay .



A los primeros granos de maíz que llegan a la casa se los recibe saludando:
“! Venga, pase, sea bienvenido! se dice, para que siga entrando año a año; se cocina rápido los choclos apenas llega, así apura rápido la cosecha”. Nelson Morales
Agosto es para recoger los granos secos del maíz y seleccionar la semilla y es tiempo de cerciorarse si el maíz continuará con la familia:



“Se revisa las mazorcas de maíz, si sale con guaguas (hijos), quiere decir que ya no quiere estar aquí, que quiere ir por otro lado; entonces se hace cargar a un guagua de la casa y se les pega (a los dos) para que no se vaya, diciendo: ¿A dónde vas a ir, a donde vas, dejando a nosotros, a donde vas a pasar, nosotros que vamos a comer?”Nelson Morales.



A las semillas nuevas se les hace encontrar con las semillas viejas para que conversen, para que renueven el compromiso de la continuidad de la crianza, cuando se encuentran, la semilla vieja le dice a la recién llegada:



“Yo ya he criado a estos humanos, ahora le toca a usted” Gustavo Illapa.
La cosecha de maíz debe alcanzar para alimentar a la familia durante un año, por ello es importante su correcta conservación:



“Hay que secar bien el maíz y guardar en saco o en taqui (recipiente hecho de tejido de totora), tiene que ser en parte caliente para que no entre el gorgojo; se puede hacer guayungas (pares), también, amarrando mazorcas grandes con mazorcas pequeñas, para que entre ellas conversen “Luz María Morales.



En Agosto se inicia nuevamente con la preparación de la tierra para un nuevo ciclo de crianza…

2.5 El camino de la luna y su influencia en los cultivos



La luna es un acompañante central en las actividades chacareras. El comunero de Sablog sabe ver el camino de la luna con sus distintos momentos o fases para la realización de una u otra actividad. Cada mes la luna sigue una trayectoria que va desde el cerro Cruz Loma hasta el nevado Altar, durante este recorrido son observados sus detalles para las distintas labores: en luna tierna las actividades se suspenden, no es la época adecuada para ninguna actividad en la chacra; en luna creciente se trabaja normalmente y la producción será normal; luna llena es la mejor para criar la chacra, se realizan las siembras de todos los granos (maíz, trigo, fréjol, etc.) ; luna menguante es para sembrar dentro de la tierra (papas, zanahorias, cebolla).



2.6 El camino de la helada



Las heladas llegan infaliblemente cada año, se presenta en ciertas fechas y recorriendo un camino que las familias de Sablog Chico han aprendido a reconocer: las heladas no afectan a todo el territorio de esta comunidad, si viene desde Cruz Loma afectará a la planada cerca del río; si viene desde Guamote (cabecera cantonal) pasando por la comunidad vecina de Tanques Loma, si afectará a sus cultivos.



El primer tiempo de heladas va desde el 20 al 26 de diciembre, es la “helada del niño”, por ello las fechas de siembra deben sintonizarse con este evento para que no resulten afectados, de ahí que el maíz debe ser sembrado del 15 al 18 de octubre (y aporcado en diciembre) y las papas del 20 al 25 de noviembre, quedando menos expuestos a las heladas al encontrarse parcialmente cubiertos o bajo tierra. Un segundo tiempo de heladas se da en carnaval, es la “helada de gallo caza” o helada de carnaval.



2.7 Las fiestas y celebraciones como espacios sagrados



En el calendario agrofestivo de la comunidad Sablog San José, existen diversas actividades ligadas a la religión católica o a las tradiciones de origen prehispánico cómo la de los carnavales; son festividades que trascienden la estructura de las religiones judeocristianas, que gracias a su larga adaptación han persistido (trascienden la estructura) en la religiosidad andina.



En el trabajo cotidiano, en las ferias y en la interacción de la comunidad Sablog San José con las comunidades aledañas, se mantiene un carácter festivo; pero existen momentos en que el cosmos, la madre tierra y las comunidad en general se abren y están predispuestos al contacto festivo; son los tiempos sagrados que se vivencia en el calendario agrofestivo y que se describen a continuación.



El año nuevo
El primer día del año, fijado en el calendario gregoriano, es motivo de celebración y renovación, antiguamente las familias acudían a los pogyos o vertientes de agua en la madrugada para bañarse, con el fin de revitalizarse, curar enfermedades y comenzar limpios el nuevo año; esta costumbre se mantiene en algunas familias aún.



La fiesta de carnaval tiene un carácter comunal, donde la celebración se caracteriza por el acompañamiento y el compartir de los familiares y allegados del “rey del carnaval”[2]. La celebración del carnaval continúa dándose en lugares aledaños y es el espacio y tiempo de fortalecer los tejidos sociales, al tratarse de una manifestación cultural comunitaria, donde todos participan y cada quien aporta con lo que quiere, las comunidades fortalecen sus vínculos como convivientes dentro de un mismo territorio. La celebración de esta fiesta indica el comienzo del año andino, es decir el fin de un ciclo y el comienzo de otro, es la fiesta grande de la zona
Celebración del carnaval



La Fiesta de San José
La fiesta de San José es la fiesta patronal, la más importante, se realiza en el mes de marzo y dura al menos tres días; hace algunos años se celebraba con una romería , actualmente se hace una misa patronal, corrida de toros, juegos del gallo.



Semana Santa
En abril se conmemora la semana santa, iniciando con el “Chaquimallay”o procesión, acompañados por soldados, corneteros y carabineros; la peregrinación se realiza entonando una alabanza al chigüil[3] de sal y al chigüil de dulce. Destacan el Jueves y el Viernes Santo, días en los que se realiza ayunos y rezos, recordando la muerte y resurrección de Jesús. Las familias se visitan y comparten la comida tradicional.



Velación de la cruz
La Velación de la Cruz se realiza el 3 de mayo, la comunidad de Sablog San José se reúne para velar a la Cruz y al patrono San José; cada familia acude con sus semillas y las coloca junto a la cruz, en torno a ellas se reza; los granos regresan a la casa para ser guardados en un lugar especial.



Fiestas de San Pedro
Se celebran en junio las fiestas de San Pedro, antiguamente fue una de las fiestas mas importantes de la comunidad, en la que se nombraba priostes y éstos eran acompañados por centilleros y corneteros; actualmente se ofrece una misa a San Pedro.
Día de los difuntos y día de los Ángeles



El 1 de noviembre se recuerda a los difuntos. En esta oportunidad se acostumbra a preparar abundante comida y bebida para toda la familia y para compartir con las almas, es infaltable en este caso la colada morada, las tortillas de maíz, las papas con cuy y el mote.



La Navidad
El 25 de Diciembre se recuerda el nacimiento de Jesús, la comunidad participa en el tradicional pase del niño, en donde los niños se disfrazan y peregrinan junto a sus padres, entonando villancicos y danzando.



Finalización del año
El 31 de diciembre al finalizar el año, es ocasión de purificación, las familias conmemoran esta fecha con rituales de limpieza, se barre la casa, se baña la familia, se queman las cosas viejas, todo ello a la espera del año nuevo.

3. UNA HERRAMIENTA QUE PROMUEVE LA REFLEXION COLECTIVA
La importancia del calendario agrofestivo como herramienta metodológica radica en la capacidad de promover la reflexión colectiva, de reconocer que la cotidianidad forma parte de un todo, le otorga resignificación a lo propio; en sentido más amplio, contribuye a retomar el ejercicio soberano del territorio que ocupan, con cada elemento (los saberes, los conocimientos, los rituales) que se vuelve a recrear.



“Si es bueno, lo que estamos haciendo, siendo del campo no hemos valorado lo de nuestra vida, ahora llegamos a conocer todo, como hemos estado viviendo, ahora nos gusta ser lo que somos”.
El calendario agrofestivo contempla los ciclos y ritmos de la comunidad y la naturaleza, ello en perspectiva de producción agroecológica, pone en valor el despliegue de tal herramienta como un paso previo que atañe a un conocimiento de los tiempos campesinos y que puede darse previo o paralelo a un plan predial.




[1] Labor en la que se extrae las hierbas silvestres y se amontona tierra alrededor de la planta de maíz.
[2] Tayta carnaval, es la deidad de la abundancia de la diversidad, de la abundancia productiva, la personificación de la naturaleza proveedora. Por eso es importante ser generosos con este personaje, porque será generoso con la gente. La gente ponía a disposición ser generosos, en esa lógica de crianza mutua, no se puede quedar sin dar. (Vallejo,MF, 2008)

[3] Alimento tradicional y considerado sagrado, hecho de maíz y cubierto con sus hojas.